Mientras el debate público sobre tecnología oscila entre el tecno-optimismo de Silicon Valley y el pesimismo ludita, hay una realidad que pasa desapercibida: existen infraestructuras tecnológicas construidas y gobernadas por comunidades, sin ánimo de lucro, que funcionan a escala planetaria y que, en muchos casos, superan en calidad y fiabilidad a sus equivalentes corporativos.
|
etiquetas: tecnología , briega , alternativa , linux