La Guerra Civil no fue una buena época para las iglesias, y muchas de ellas sufrieron incendios y saqueos que las dejaron muy deterioradas. La dedicada a San Lorenzo, en Sant Feliu, no fue una excepción. A raíz de su destrucción, al acabar la guerra se levantó un nuevo edificio de inspiración neobizantina, que fue consagrado en 1946 y terminado por completo en 1955.
|
etiquetas: sant feliu , catedral