Tiziano, que ronda los sesenta, lleva medio año viviendo en Barcelona. A pesar de haber trabajado prácticamente siempre, parte de su vida en Latinoamérica, ahora vive en la calle y está solo. De media, recorre unos 15 km diarios o más caminando por la ciudad, donde por primera vez en su vida se ha visto viviendo en la calle. Durante el día sobrevive moviéndose y usando servicios como los de la parroquia Santa Anna, Arrels o los comedores sociales mientras busca trabajo. "Intento ser fuerte”, dice con la esperanza de algún día salir de la calle.
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Yo no entiendo a la gente que abandona países con altos niveles de empleo para venir a España, que es un infierno laboral con muy altas tasas de paro.
Fuerza!!! Y pide ayuda siempre!!!