#86 Siguen existiendo, un primo mío se crió en una en Chamberí, y mi hija vivió en otra de Tetuán hace un par de años. Y en Entrevías donde vivo yo hay un montón de ellas.
Peor que ese tren eran luego los microbuses que te subían hasta arriba desde la estación de Aguascalientes, de la compañía Morales-Moralitos, motejada Mortales -Mortalitos, iban a lo loco bajando por aquellas carreterinas llenas de precipicios curva aquí y curva allá y había un chico que se tiraba corriendo pendiente abajo monte a través ahí a tumba abierta y se plantaba a vocear en cada curva de la carretera según iba bajando la guagua aquella. Al llegar al pie pasaba la gorra y los turistas le daban monedas y algún mango. 1980.
Esta frase sintetiza bastante bien la cuestión: la polarización de la que estamos hablando es una mutación interesada para convertir la desigualdad en norma admitida
El autor es tristón, derrotista, y con un inequívoco mal gusto literario: Charles Dickens fue un novelista torticero, infame, mentiroso, repetitivo y sobrevalorado...
#3 Será la inexistencia, yo ya tengo que sacar efectivo en los supermercados con una app porque no queda un cajero en todo el barrio y el que encuentre a un Km se me lleva 3€ de comisión. Acabo pagando con tarjeta casi todo.