#1 Me encanta el digital. Tengo un e-reader por el que han pasado (y se han quedado) cientos de libros. Hace década y media regalé a mi entonces pareja un lector de libros digitales cuando amenazó con abandonar Canción de hielo y fuego porque los tochos empezaban a ser inmanejables. En nuestra casa de Carabanchel ella leía envuelta en una manta y pasaba las hojas con la punta de la nariz para no mover el pulgar desde la esquina de la que sujetaba el aparato hasta el botón de pasar página.
Pero una cosa es la lectura y otra son los libros.
El papel lo uso para obsequiar y lo tengo porque me lo han regalado o porque me lo he regalado yo mismo. Cuando miro mis estanterías lo que veo son sobre todo libros que me han regalado mis mejores amigos y familiares. Veo momentos en los que alguien se ha acordado de mí y ha querido que yo disfrutara de algo que les encantó, o que sospechaban que me iba a encantar a mí.
Y novelas gráficas, claro. La comodidad que me da el digital (que es mucha) no justifica leer una buena novela gráfica sólo con los ojos, perdiéndose el placer de hacerlo también con las manos y con el olfato.
Cuando un libro en digital me encanta, se lo regalo en papel a una persona a la que aprecio, o a una persona que me ha llevado hasta esa lectura. Ah, y también regalo mis libros cuando ya me los he leído. Dicen que quien presta un libro a un amigo o pierde el libro o pierde al amigo; por eso yo me los leo y luego, si quiero, los regalo.
Mis mudanzas son horribles, por cierto. ¿Qué le vamos a hacer?
3000 pavos de multa para alguien que está rebuscando en los contenedores, maravilloso. Yo añadiría la prohibición de comprarse yates o aviones privados durante no menos de 20 años.
#_34 ¿A quién le vas a cerrar la boca tú, bebé, que no sabes ni concatenar dos frases?
En cualquier caso felicidades: el que enlazas es el comentario más tarado que he leído en meses. Te ha debido de costar un montón.
Y ahora te mando al ignore porque me parece muy difícil que superes esa marca y porque sé que es lo que más te jode, a la vez que invito al resto de meneantes a hacer lo mismo. A dar la lata a tus papás, que aquí estamos hablando los mayores.
#21 A ver, a mí me la suda que me lo echen en cara, pero sí que es verdad que en un suceso así no haría un chiste en un foro público cuando todavía no se sabe nada porque no descarto que un familiar de un víctima lo lea y se sienta todavía peor.
(También es verdad que Menéame es suficientemente irrelevante como para que esta posibilidad tienda a cero.)
#93 También puedo invitarte a venir a mi casa, ver mi declaración de hacienda y luego lamer el suelo donde me corto las uñas de los pies en agradecimiento.
Nah, es broma. Qué asco, luego tendría que limpiarlo con oxígeno activo.
¿La tasa de basuras en la parte de nuestros impuestos que, vía publicidad institucional, se emplea para que panfleto de Pedro jETA sea económicamente viable?
#31 No has entendido mi comentario. Me parece fatal lo de Eurovisión, pero no es algo que hayan comentido todos y cada uno de los daneses (de los groenlandeses, más bien). Del mismo modo, yo no me siento responsable de que la basura con bigote de Aznar apoyara la destrucción de Irak.
#15 Lo que pasa es que a Milei el tarado de Trump le insufló un gritón de dólares dejando muy claro que, si perdía las elecciones, Argentina pasaría a ser un estado paria. Los argentinos votaron con una pistola en la nuca.
Trump no tiene a nadie que pueda hacer lo equivalente.
#68 Supongo que pedirte que entiendas que a mí me la suda si una persona es de Soria, Pontevedra, Londres o Pekín y que lo único que me importa son sus acciones es mucho pedir, ¿verdad, jovencito con alergia a los libros?
#_18 Pero los españoles que cobren alguna prestación, estén en condiciones de trabajar y no lo hagan, esos no quieres que se vayan, ¿verdad? Aunque ni ellos ni 4 generaciones de sus antepasados hayan cotizado una mierda.
Antes los xenófobos os tapabais un poco, pero desde que se ha puesto de moda presumir de carencias cognitivas...
Edito: me cuelgo de ti, #31, porque obviamente vGeeSiz me tiene en el ignore porque le he pasado la mano por la cara demasiadas veces.
Pero una cosa es la lectura y otra son los libros.
El papel lo uso para obsequiar y lo tengo porque me lo han regalado o porque me lo he regalado yo mismo. Cuando miro mis estanterías lo que veo son sobre todo libros que me han regalado mis mejores amigos y familiares. Veo momentos en los que alguien se ha acordado de mí y ha querido que yo disfrutara de algo que les encantó, o que sospechaban que me iba a encantar a mí.
Y novelas gráficas, claro. La comodidad que me da el digital (que es mucha) no justifica leer una buena novela gráfica sólo con los ojos, perdiéndose el placer de hacerlo también con las manos y con el olfato.
Cuando un libro en digital me encanta, se lo regalo en papel a una persona a la que aprecio, o a una persona que me ha llevado hasta esa lectura. Ah, y también regalo mis libros cuando ya me los he leído. Dicen que quien presta un libro a un amigo o pierde el libro o pierde al amigo; por eso yo me los leo y luego, si quiero, los regalo.
Mis mudanzas son horribles, por cierto. ¿Qué le vamos a hacer?