Si en España (sobre todo en Galicia) se ha utilizado el caso del número dos del gobierno mexicano, que podría votar en nuestras elecciones, contra el voto emigrante, en México también genera polémica. La oposición pide su dimisión, y ha venido a España para demostrar que su madre votará en las generales del 9 de marzo. En su país alguien con doble nacionalidad no puede ejercer el cargo de Secretario de Estado. Un análisis desde allá:
www.jornada.unam.mx/2008/01/18/index.php?section=politica&article=