Parece mentira, pero en Lime Street, en pleno corazón de la ciudad financiera de Londres y lo que antes era la zona más prestigiosa de Londinium, se han encontrado los restos de unos frescos romanos con casi 2.000 años de antiguedad. Además, ironías de la vida, se han hallado en lo que hoy es un restaurante Italiano. Visto en:
www.terraeantiqvae.com/