El accidente del petrolero Exxon Valdez en 1989,el desastre de la central nuclear de Chernobil en 1986, el escape de productos químicos de la empresa Union Carbide en Bhopal en 1984... son degracias que conllevaron unas 22.000 muertes y consecuencias ecológicas muy difíciles de superar. Pero estos tres sucesos tienen algo más en común: ocurrieron en turno de noche. ¿Pura casualidad? Según la Organización Internacional del Trabajo, por cada 15 años de actividad nocturna se envejece prematuramente unos cinco años. Así que muy bueno no debe de ser
|
etiquetas: sociedad , economia