En Nuevo Mexico están hasta las narices de los accidentes de tráfico causados por conductores beodos. La medida más reciente es instalar meódromos parlantes en bares, restaurantes, estaciones de servicio, que recuerdan al miccionador de turno la inconveniencia de conducir bajo los efectos del alcohol. Esto es peor que los parquímetros de Gallardón.
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