La absolución de Cortabitarte (y, por extensión, de Adif) por el accidente de Angrois ha generado gran indignación. Analizamos por qué se le ha dejado sin responsabilidad penal. El tribunal confirma la condena de dos años y medio de cárcel al maquinista Francisco Garzón por imprudencia grave: el tren entró a 200 km/h en una curva limitada a 80 km/h mientras hablaba por teléfono por motivos profesionales.
|
etiquetas: adif , bien atado , corrupción