edición general
3 meneos
56 clics

Fernando Aramburu: “Mi editor me llamó para notificarme mi fallecimiento, me rompió la siesta”

- Ha regresado a Euskal Herria desde Alemania, pero también desde el más allá tras su muerte ficticia el pasado noviembre de 2024. - Esto finalmente se redujo a una anécdota. Pero sí, mi editor me llamó para notificarme de mi fallecimiento. Me rompió la siesta. La única preocupación que yo tuve fue aislar a mi madre -muy anciana- de esa noticia. Por lo demás, desde un punto de vista anecdótico, fue interesante asistir vivo a la noticia de la propia muerte y verse en titulares de periódicos. Esto es una experiencia que poca gente tiene...

| etiquetas: libros , novela , aramburu , periodismo , cultura , narrativa , euskadi
Circulaba por una calle de Cádiz el Beni de Cádiz, valga la redundancia, con un amigo cuando se toparon con la casa natal de un célebre y se pararon a leerla, y decía así:
"En esta casa nació el 8 de mayo de 1887 el insigne poeta José María Pemán y Pemartín cantor excelso de la raza hispana. El Ayuntamiento de MCMXXXIX".
Y en esto dijo el Beni a su interlocutor.
- Jo, si a este gachó que no conoce nadie le han puesto esta placa, ¿Qué pondrán en la mía el día que yo muera?
- Se vende.
(Rigurosamente verídico)
Pues eso más, o menos querido es lo que vendrá a importar, ya que te lo preguntas, en este Menéame al que tantas horas le dedicas tu mísera existencia. Y en los periódicos aún menos, es decir, NADA. Amén.
Por eso es importante roncar cuando se duerme, aunque sea una siesta.
La gente hace cosas muy raras. Si realmente hubiera muerto¿De qué le sirve que se lo notifique su editor?
#2 Es una cortesía básica por parte del editor. "Creo que está en mi obligación informarte de que estás muerto".

Para más información, leer Ubik. en.wikipedia.org/wiki/Ubik
... Alguna vez lo he pensado: “El día que de verdad me muera, ¿qué dirán los periódicos?”. Si es que merezco estar en los periódicos... Y recibí solidaridad sabiendo que no había muerto. Bueno, mi muerte duró 20 minutos, luego se desmintió. Además, no soy el primero al que cierto periodista italiano da por muerto. Lo que pasa es que hoy día, vivimos este bombardeo continuo de información y de bulos, y si el bulo está bien construido, no es raro que la gente se lo trague. Me puede pasar a mí también, pero sigo vivo (sonríe)...
Algo así le pasó al escritor Robert Graves, tras leer su obituario, mandó carta al periódico He tenido el placer de leer en sus páginas mi necrológica, mi más sincera gratitud. Ruego se sirvan cancelar mi suscripción, ya que, como comprenderán, me resulta totalmente innecesaria.
"The report of my death was an exaggeration" —Mark Twain

menéame