Se acabó la época de los grandes motores basados en el gasto estratosférico de gasolina en EE UU, donde los precios históricamente bajos de la gasolina han permitido a la industria de este país potenciar este tipo de vehículos. La pasada madrugada, el presidente George W. Bush ha promulgado una ley energética que reducirá el consumo promedio de combustible de los coches estadounidenses en medio de grandes elogios de demócratas y republicanos, pero fuertes críticas de grupos ambientalistas que la calificaron de insuficiente.
|
etiquetas: motores , gasolina cambio climático