edición general
18 meneos
28 clics
Campanades a morts, de Lluis Llach. Era el 3 de marzo de 1976, la ciudad Vitoria-Gasteiz, en plena transición de la dictadura franquista a la época democrática

Campanades a morts, de Lluis Llach. Era el 3 de marzo de 1976, la ciudad Vitoria-Gasteiz, en plena transición de la dictadura franquista a la época democrática

Pedro María Martínez Ocio, trabajador de Forjas Alavesas, de 27 años y Francisco Aznar Clemente, operario de panaderías y estudiante, de 17 años, murieron en el acto por heridas de arma de fuego. Romualdo Barroso Chaparro, de Agrator, de 19 años, José Castillo, de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, de 32 años y Bienvenido Pereda, trabajador de Grupos Diferenciales, con 30 años, resultaron muy mal heridos y morirían días después por heridas de bala. Además de estas cinco muertes, se contabilizaron cerca de setenta heridos graves.

| etiquetas: 3 marzo , 1976 , vitoria , campanadas a mort , lluis llach
CAMPANADAS A MORT:
youtu.be/okdpORaatiQ?si=HT5Weri4Xoxp0YFb
Los hechos sucedieron a las 17:10 del 3 de marzo de 1976, cuando efectivos de la Compañía de Reserva de Miranda de Ebro y de la guarnición de Vitoria de la Policía Armada desalojaron de la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, populoso barrio obrero situado al norte de la ciudad, a 4.000 trabajadores en huelga reunidos en asamblea. La policía lanzó gases lacrimógenos al interior de la iglesia y disparó con…   » ver todo el comentario
El menosprecio por la libertad puede llegar a grandes cotas de injusticia cuando es practicado por las clases dirigentes, esas a las que se les llena las bocas de palabras que definen grandes conceptos que ellos se han encargado de prostituir, esas que prometen a sabiendas de que lo van a incumplir, pensando que todos, menos ellos, somos tontos o ignorantes, esas que se olvidan con facilidad frecuente que su única misión es estar al servicio del pueblo, para creerse propietarios de la verdad…   » ver todo el comentario
Discazo de una profundidad musical, combativa y de denuncia que ya quisieran tantos.Aun se eriza la piel al oírlo.
Homenajes, compensación, justicia y todo lo que haga falta.
Pero Lluís Llach, no. No jodamos. :troll:
Fue de los primeros discos que me compré. Recuerdo que me estremecía y me pasaba horas escuhándola.

menéame