El último en ponerse colorado ha sido el Banco Pastor. La entidad gallega reconoció ayer la compra de la inmobiliaria Grupo Vilamar, de la que ya controlaba un 32%. Otra adquisición necesaria como mal menor, ante la complicada situación provocada por la actual crisis de liquidez y la restricción al crédito existente, según explicaron a la agencia Europa Press fuentes próximas la compañía sevillana. La exposición al ladrillo está haciendo estragos entre las entidades...
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