Hubo un tiempo en el que instalar cualquier programa descargado de Internet parecía una idea perfectamente razonable. Nadie hablaba todavía de sandboxing, ni de permisos peligrosos, ni de telemetría invasiva. Windows apenas protegía al usuario de sí mismo y la mayoría de la gente ejecutaba archivos descargados de páginas llenas de GIF parpadeantes sin hacerse demasiadas preguntas. En medio de aquel ecosistema delirante apareció una de las criaturas más extrañas y memorables de toda la Internet de finales de los noventa: BonziBuddy.
|
etiquetas: bonzibuddy , mono , morado , asistente , retro , pc