Las luces de la ciudad impiden ver las estrellas. Pero éste no es su único problema. La contaminación lumínica altera la vida de animales nocturnos y dificulta la circulación de coches, aviones y barcos. Iluminar correctamente una terraza o un jardín puede contribuir a tener un cielo más oscuro y una factura de luz más barata. La relación del ser humano con el firmamento es histórica. Las estrellas han sido la base de mitos y leyendas, pero también han permitido que múltiples civilizaciones logren orientarse en la naturaleza. +info en
#1