edición general
21 meneos
 

Animales desamparados

Quien es bueno padece por el sufrimiento ajeno. Y esa es una muy, muy pesada carga. ¡Cuánto más sencillo para mi sería divertirme viendo masacrar a un toro, obviando su agonía! ¡Qué fácil sería dispararle a un conejo, a una perdíz o a un ciervo, para satisfacer vaya usted a saber qué primario instinto!¡Qué poco me costaría olvidar la sobrecogedora mirada de mi perro, a la hora de abandonarlo miserablemente! ¡Con qué agrado me alimentaría de la carne de un animal que ha sufrido torturas durante su vida y su muerte! No abandonen a los animales.

| etiquetas: animales , derechos , sentimientos , abandono , opinión

menéame