Publicado hace 17 años por espirituperiodismo a espirituperiodismo.blogspot.com

Sabor pastoso y dulce al mismo tiempo se le queda a uno tras una pegada de carteles, exacto: como si uno le metiera un lametazo a la escoba con que son pegados. Pastoso y desagradable por la manera desigual en la que son repartidos los espacios electorales, y dulce por el ambiente contagioso que desprendemos los militantes: fotos, consignas para nuestro partido y nuestro candidato, consignas antipeperas, y muy buen rollo. Se abre la veda, división en la oposición, cuatripartitos, la locura se avecina. Bienvenidos a Torrevieja, Alicante,