#2 Pues como un Flash Crash en la bolsa cuando todo el mundo decide vender de golpe pero con bonos, los bonos americanos se derrumbarían y Europa se vería obligada a venderlos más baratos a cada segundo esfumándose toda esa riqueza, también arrastrarían a toda la banca mundial a la bancarrota ya que muchas de sus reservas están en bonos americanos a largo plazo que ya no valdrían nada, por efecto dominó caerían las empresas. La FED compraría todos esos bonos generando una inflación monstruosa en los EEUU agravada por el derrumbe del dólar que a medio plazo se contagiaría al resto del mundo. Los tipos de interés también se dispararían.
Vamos, que sufriríamos casi tanto como ellos.
#2 Si el dólar baja, necesitaríamos menos euros para comprar petróleo, y todo lo que se compre en dólares. El problema lo tendrían los exportadores de petroleo, en dólares, seguramente les convendría cambiar de divisa, lo cual hundiría todavía más al dólar.
#2 EEUU (y muchos otros países) se ven obligados a vender bonos continuamente (cada semana) , que es el equivalente a decir que están pidiendo un préstamo a la semana.
Se llama bono, y no préstamo porque en tu recibo pone cuanto vas a cobrar, pero el precio de venta sube y baja semanalmente.
Si un país vende sus bonos de EEUU, esa semana habrá al menos dos vendedores de bonos, así que los compradores irán al más barato.
De facto, hace que EEUU esa semana reciba menos dinero, pero sus obligaciones de pago se mantengan.
#2 Sí vendes a lo bruto deuda de un país en un clima como el actual,el valor de ese país como seguro caería a plomo y se haría impagable por el estado emisor e incobrable por tenedor . Pasa que es como lo del dentista y el "no nos vamos a hacer daño", que todos salen perdiendo. Por eso China que también es un gran tenedor de deuda norteamericana, a pesar de todas sus diferencias, evita recurrir a esa medida y lo va haciendo poco a poco y adquiriendo oro como soporte seguro.Es quien más daño está haciendo a la economía norteamericana, pero sería otro tema.
#2 Lo que dice tiene sentido. Uno es repentino, sin aviso, y ha sido "agravado por la mala suerte". El otro es avisado con tiempo, pero, si te pilla en El Ventorro, lo "agravas".