«El problema de los tres cuerpos» es una obra que se resiste a ser leída con ligereza. No es un cómic que busque la simpatía inmediata ni el asombro fácil, sino una adaptación que exige del lector una cierta disposición intelectual. Una voluntad clara de entrar en un territorio donde la ciencia ficción no se limita a imaginar naves espaciales o invasiones espectaculares, sino que plantea preguntas incómodas sobre la humanidad, el conocimiento y nuestra posición real en el universo. En ese sentido, este primer volumen adaptado por Qingsong...