Pensábamos que era el virus estaba entrando al cerebro, pero resulta que no. Lo que hay es una ruptura de la barerra hematoencefálica. Para que se entienda, la barrera hematoencefálica es como la policía aduanera. Llegan unos terroristas, matan a la policía aduanera y entonces los contrabandistas ya pueden pasar libremente. El virus, el terrorista, es el que se carga la aduana, pero no es el que pasa, los que pasan son los contrabandistas. Las neuronas son muy sensibles a los cambios del entorno. Sin protección llegan problemas neurológicos.