Un equipo de investigación conjunto de Nepal y China anunció el descubrimiento de fósiles marinos en la cima del Monte Everest, un hallazgo que aporta nuevas claves para comprender la historia geológica de la Tierra y los profundos cambios que ha experimentado su superficie a lo largo de millones de años.
Los investigadores, citados por el portal científico IFLScience, confirmaron que estos fósiles se hallan incrustados en rocas sedimentarias que se formaron originalmente bajo el agua, cuando la región estaba cubierta por antiguos mares.