#110 prácticamente todo lo relacionado con sentimientos y lógica. Hemos olvidado pronto los callcenters de emergencias que acabaron diciendo a la gente que se suicide o las propias alucinaciones de las IAs
#43 están reventando centros de datos y rompiendo a patadas robots y eso en el paraíso ultra liberal y con menos conciencia de clase que existe (EEUU). Siguen siendo trastos conectados a Internet
#13 los esclavos humanos se rebelarían contra esos ricachones... Imagínate vivir en un MadMax literal y tener que obedecer a un idiota que ni sabe atarse los cordones
#137 apunto un detalle: mucha de esa gente que mencionas no era capaz de identificar el machismo ni aunque se lo restregaran a la cara. Muchas igualdad pero lo de "ligarte" a la borracha era lo normal. Mucha igualdad pero acabaron pasando de los 18 sin saber poner una lavadora o cocinar. Mucha igualdad pero ni se te ocurra quitarle tetas a un personaje de videojuego o hacer una peli con una prota que no sea romántica. Y así un montón de pequeños detalles.
#31 no es solo reunir la entrada, es que el banco te vea capaz de pagar la hipoteca los próximos 40 años. Y seamos realistas, entre los sueldos de mierda, el edadismo y el hecho de que tus padres la palmen antes pues para muchos ni compensa
#83 Lo único bueno del machismo estructural es que a muchos no les hará gracia una reina. Aunque sería gracioso si el rey acaba siendo el Froilán de Todos los Antros, por lo menos nos echamos unas risas
#73 la gracia es que aunque no hagan nada esos 15-20 años son los que se lleven a los boomers (la última generación propietaria) por delante. Las cosas van a cambiar tanto si gustan como si no
#77 a mí me parece que hordas de tíos que meten palizas o matan a mujeres que les rechazan es un problema real, pero a mí no me preguntes, solo soy una chica (a la que pueden pegar o matar)
#25 España es de los más seguros, vale. Pero porque los incels de aquí son unos mierdas que por varias razones, no se atreven a hacer nada salvo podcasts. Pero yo tampoco diría que tenemos que quedarnos dormidos en los laureles