#23 por eso yo digo que Sánchez te podrá gustar más o menos, pero al menos le puedes llevar a cualquier sitio y no te abochorna por no saber idiomas. Y en cambio este tipo, no habla bien ni el castellano
#77 gracias, no sabía que había un término para esto (virtue signalling)
#7 lo de este señor haciendo cosas como esta es un clásico del sitio. Si no puede manipular editando el meneo, lo intenta desde los comentarios, retorciendo argumentos e insultando al que no le da la razón.
#48 Juas, le has leído las verdades del barquero. Ahora saldrá con la letanía de siempre del victimismo o lo de que tienes la boca sucia para hablar del partido del amado líder y demás.
#69 Gracias, esto es urgente. Creo que el caso en cuestión es bastante representativo de que hay algunas personas que no pueden tener botones especiales y que estos no pueden concederse por karma o por número de envíos. La explicación habla por si sola.
Juas, lo que faltaba por ver, Harkon con botones especiales para editar al gusto los meneos que no hablen bien del amado líder o la lideresa. ¿A quién le pareció que esto era una buena idea?
Ahora sí que Menéame se va a la mierda literalmente.
#1 el titular creo que va en contra de la simplicidad y sentido común común expresado en la carta. No creo que esté fuera el título que Carlos quisiera para su artículo (o quizá si y lo estoy malinterpretando, aunque no le pega)
#10 es que creo que esa es la línea que separa al periodista auténtico del random que está en su casa jugando a ser pseudoperiodista haciendo un podcast.
El periodista auténtico no puede permitirse la equidistancia, ni el dar voz a todas las partes de un conflicto. Su obligación ética y moral es estudiar el conflicto y las diferentes versiones para poder ofrecer información real de quien dice la verdad y quien miente. Las mesas redondas y el prestar la voz a todas las partes está sobrevalorado, y no sólo eso, sino que es contraproducente.
El auténtico periodista no se puede permitir hacer una entrevista y callar cuando el entrevistado le cambia le pregunta o le miente a la cara. Hay que insistir y hay que corregir al entrevistado, aunque eso suponga que no nos deje entrevistarle más. El que juega a ser periodista sí se puede permitir pactar la preguntas de antemano o eliminar las más incómodas. El auténtico, no.
#11 creo que el problema es que Clinton y Nixon subieron al poder representando otra cosa y cuando dieron otra imagen, se quitaron de enmedio. Pero es que Trump está dando justo la imagen que sus votantes esperaban. No creo que esté decepcionando ni a uno solo, ni nadie le puede echar en cara que es incoherente.
Es el mismo caso que Milei o Ayuso, por citar un par de similares actuales