#17 ¿Entonces estás de acuerdo en que la actual Constitución Española representa un marco legal coercitivo para todos los españoles que no la votamos? Responde, y deja de marear la perdiz. Gracias.
#11 Ajá. Supongo que entonces serás de esos que defiende que la actual Constitución Española es una imposición intolerable, ya que la mitad de los españoles no pudimos votar para refrendarla hace 50 años.
Estoy seguro de que hasta un liberal (con un mínimo de coherencia intelectual) podría apreciar dicha inconsistencia.
No sería de extrañar. El fascismo y los intelectuales son como el agua y el aceite.
Todo aquel que usa las neuronas acaba siendo un disidente y, por tanto, un enemigo a eliminar. Como dijeron de Gramsci en la Italia fascista, antes de encerrarlo de por vida: "Hay que impedir como sea que este cerebro funcione".
#8#9 A ver, es que precisamente la palabra "idiota" etimológicamente hacía referencia al que sólo se ocupaba de sus intereses particulares, ignorando o pasando por encima de los del resto.
Lo cual encaja muy bien en el perfil de una persona egocéntrica, maleducada y/o cruel con los demás.
Pero tú lo llamas "gran líder del capitalismo y el mercado global" (#40) para después soltar con el palillo entre los dientes que "Son un sistema totalitario. Lo más parecido a la economía de la Alemania en 1935" (#62). Tus "análisis" políticos son tan simples como entretenidos, eso sí.
Hace poco leyendo un libro descubrí el concepto de "Búmeran imperial". Me pareció interesante (y bastante inquietante):
El búmeran imperial es una tesis planteada y desarrollada por Aimé Césaire, en la que aquellos gobiernos que desarrollan técnicas represivas para controlar territorios coloniales eventualmente terminarán desplegando esas mismas técnicas a nivel interno contra sus propios ciudadanos. es.wikipedia.org/wiki/Búmeran_imperial
Básicamente, que las brutalidades ejercidas por las potencias coloniales sobre las poblaciones indígenas durante el s. XIX y principios del XX fueron aplicadas, décadas más tarde, para eliminar en suelo europeo a adversarios políticos, sobre todo en torno a la Segunda Guerra Mundial.
Fue el mismo modelo de represión sistemática y lucha sin cuartel ("cruzada") que adoptaron los generales africanistas que dieron el golpe militar del 36 contra otros españoles. O los campos de concentración nazis, que ya tuvieron sus antecedentes en los que España antes había impuesto en Cuba, o los bóers en Sudáfrica, para reprimir la disidencia.
Tan solo son víctimas de la coerción del Estado español, según tu criterio.