«Cojan un diccionario y busquen la relación de voces inventadas por el español para designar los distintos cruces raciales, desde mestizo o coyote, cuatralbo o quinterón, ‘tente en el aire’ o zambo, a sambayo, lobo, castizo, jarocho o barnocino. Y si fuimos capaces de forzar todo ese despliegue léxico no fue por otra cosa más que porque la idea de superioridad racial ocupaba en nuestro imaginario un espacio dominante. (vía
romera.blogspot.com/2009/03/personas-de-color.html )