Los inmigrantes, los jóvenes en sus primeros empleos y las mujeres, son los más expuestosa la desaceleración. Hace un par de semanas, Ireneo I., un rumano de 26 años, fue despedido junto a otros cinco empleados, todos extranjeros, de la constructora en la que trabajó desde marzo de 2007. Se convertían así en protagonistas de una crisis económica que ya se destruído 240.000 empleos en apenas un año. De ella son víctimas ocho millones de trabajadores con empleos temporales, precarios o incluso sin contrato, expuestos a un despido rápido y barato.
|
etiquetas: economia , empleo , laboral