Cuando has estado enfermo y vuelves a trabajar, te conviertes en más comprensivo e indulgente con la situación de horror en la que convivimos. Nos hemos acostumbrado al horror político, social y económico y lo vemos con cierta naturalidad y aceptación. Ya no nos parece un horror que arteramente se privatice la sanidad, y nos dejamos engañar creyendo que será más eficaz y obviando que se trata de un negocio privado y amoral que conceden unos políticos horrendos. La sanidad, la espina dorsal de un país. Nos hemos acostumbrado a que no
|
etiquetas: político , social , económico , acostumbrado