Las empresas detrás de estos avances, como Orchid, están convencidas de que los hijos ya no deberían ser concebidos de manera “natural”, sino planificados en laboratorios con el máximo control sobre su salud, inteligencia y otras características. Según Noor Siddiqui, fundadora de Orchid, “el sexo es para placer, los hijos se producen en laboratorios”. Y no son solo promesas vacías: personas influyentes como Elon Musk, Sam Altman y Vitalik Buterin ya están involucrados en estas iniciativas.
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