Un aprendiz de electricista que hirió gravemente en el ojo a un joven, atravesándoselo con la pata de una silla, ha sido condenado a realizar 400 horas de trabajo no remunerado para la comunidad en Australia. Los bomberos tuvieron que cortar la pata de la silla y los cirujanos que le operaron reconocieron que había sobrevivido milagrosamente a unas heridas horribles. La pata empujó el globo ocular a un lado tras entrar por la cuenca y continuó hacia abajo por su garganta. (Radiografía en el enlace)
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