En los frescos románicos y las tablas del gótico temprano, el Niño Jesús no es un bebe, sino un señor con cuerpo de medio metro. Repasamos cómo ha cambiado la representación de la infancia.
El discurso del artículo parte de que el niño Jesús medieval es un señor en miniatura porque querían representar a Cristo en su divinidad y no por una idea distinta de la infancia, para luego explicar cómo ha cambiado la idea de la infancia desde entonces a través del arte. No tiene sentido.