La inmigración alivia la presión sobre las pensiones y el mercado laboral, pero no logra frenar por sí sola el deterioro de la renta per cápita en un país con baja productividad y una población que sigue envejeciendo. Los datos son contundentes. La edad media de los nacidos en el extranjero es de 41,3 años, cuatro años menos que la de los nacidos en España (45,1 años). Además, su tasa de actividad —la proporción de gente que trabaja o busca empleo— es 15 puntos superior a la de los nativos: un 71,4% frente al 55,7% de los españoles.
|
etiquetas: españa , inmigración , nivel de vida , envejecimiento
Para los que se confunden. La productividad de un país se mide dividiendo el PIB por el número de trabajadores activos.
Si el PIB sube pero la productividad se mantiene es por el incremento de personas trabajando.
Si sube la productividad suben los salarios
“La productividad no lo es todo, pero a largo plazo es casi todo.”