Juan Luis Cebrián realiza una profunda y razonada defensa de la necesidad de hacer realidad la aconfesionalidad del Estado español, recogida en la Constitución, pero que hasta ahora -después de 30 años de democracia- sigue sin aplicarse en la práctica, al punto de seguir permitiendo y promoviendo la presencia de toda clase de símbolos, ritos y actos litúrgicos católicos en funciones estrictamente civiles, como los funerales de Estado o las tomas de posesión de los cargos públicos.
|
etiquetas: laicismo , separación iglesia-estado