[c&p] En el 2003, su trabajo comenzó a hacerse realidad, a pesar de las condiciones en las que empezaron. "Iniciamos de cero: las clases se dictaban al aire libre y los niños nos escuchaban sentados en el suelo". La tarea comenzó con 30 niños y tres profesores hoy es la mejor opción para 540 alumnos. Ya no será necesario estudiar en salones improvisados en los andenes, aguantar sol y agua o arrendar casas -con plata de los mismos profesores- para que les dejen hacer allí sus clases. Las peripecias por las que pasaron hoy son sólo recuerdos.
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