Derrotados y sin derecho a recordar. Extirpados de su tierra y de sus casas. Desposeídos de todo, fueron extranjeros en todas partes. La crueldad de la Guerra Civil y la Dictadura no se limitó a perseguir a sus enemigos, les robó todo, dinero, casas, tierras, comercios y animales. Entre 1936 y finales de los 40, miles de familias perdieron el derecho a poseer nada. No les dejaron ni dinero para subsistir. Las nuevas leyes siempre iban en el mismo sentido: los rojos, masones y cualquiera opuesto al nuevo régimen no tenían derecho a tener nada.
|
etiquetas: guerra civil , franquismo