edición general
"El propietario de la vivienda, el empresario Francisco Garrido Sánchez, no se esconde. De hecho, se presenta en redes sociales como el “pirata de las villas”, una etiqueta que ha terminado por indignar aún más a los residentes."

Tipejos como este son demasiado habituales hoy en día. Amparados por la justicia, justificados por muchos a los que perjudica solo por la afiliación política, campan a sus anchas sin que nadie, ni ayuntamientos , ni comunidades autónomas ni la judicatura, les ponga freno.

menéame