La decisión de emprender la búsqueda se debió a que en la superficie helada del Bélaya, cubierta por una capa de hielo de 50 centímetros de espesor capaz de aguantar un impacto de un artefacto de ocho toneladas de peso, se abrió un "agujero" de unos 15 metros de diámetro.
|
etiquetas: ovni , rusia , lago , hielo