La actual administración estadounidense quiere proteger las ganancias de los combustibles fósiles, frenar la transición hacia la energía limpia y limitar la influencia de China, sea cual sea el coste para sus aliados o el clima. Por ello está presionando a sus socios para que sacrifiquen su futuro económico a largo plazo y sus objetivos climáticos en beneficio de los intereses estadounidenses en materia de combustibles fósiles. Y lo hace con acuerdos injustos que reducirán la competitividad de sus aliados.
|
etiquetas: estados unidos , energía , combustibles fosiles , aliados , clima