Cuando pensamos en el siglo XVI español, la imagen suele ser la de tercios y galeones. Sin embargo, en 1594, un funcionario en la Ciudad de México estaba más preocupado por la química y la mecánica que por la espada. Su nombre era Juan Francisco Rojas, Alguacil Mayor de la Real Audiencia de Santo Domingo, y su “Memoria sobre invenciones” es el testimonio de una modernidad técnica que a menudo olvidamos.
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Lo que jode es que España se ha quedado la peor reputación, cuando el resto fueron iguales o peores.
Yo creo que mas que quedarse con la fama, es que era español y por eso nos lo han contado
Es mas correcto decir que no pudo volver a España (Peninsular), pero no huyó de esta por una persecución religiosa o política. (Tuvo una fuerte pelea con un pariente que era el rector de la universidad de Zaragoza por lo que se mudó a Touluse a estudiar) Fué un culo inquieto que se movió, trabajó y estudio por media Europa.
De adulto su relación con España fue ser parte de la corte de Carlos ¿V? cuando se movió por distintos estados italianos (O sea cerca de los círculos del poder) y cuando ya había empezado su trabajo teológico, enviar un libro "sacrilego" al obispo de zaragoza lo que sí le puso en la mira de la inquisición.
Era médico no ingeniero, fue perseguido por sus aportaciones religiosas, concretamente ser anti-trinitario, su cacería empezó en Paris y terminó en Ginebra, ninguna de esas dos posesiones o grandes influencias españolas.
sobre el meneo, el texto bastante patético y difícil de leer aunque el titulo bastante correcto, se dice que la decadencia del imperio… » ver todo el comentario