#1 quien se iba a imaginar que dar su apoyo publico a un regimen de aparheid y blanquear un genocidio les iba a pasar factura en las urnas? no se podia saber
Siempre nos cebamos con los más débiles.
Y Montoro sin juzgar y el novio de la perra por ahí dando bandazos...
La ley es eficiente y dura con los débiles.
Si quieres denunciar algo, apunta hacia arriba.
No arreglaremos los pequeños problemas hasta que no se hayan solucionado los grandes. Ok?
#1 Está claro que EEUU puede dejar Irán como la palma de la mano, pero no les va a salir gratis, y desde luego pensar en invadirlo por tierra... que se vayan olvidando. Yo no tomo partido por los ayatolás, que son gentuza, pero sí por los iraníes. En ese sentido y como lección, no le vendría mal a EEUU perder un portaaviones de un misilazo.
#1El recuerdo que guardan de la URSS es más o menos como el que guardamos aquí de Franco o peor
Sólo que en España, los partidos que continuaron en "democracia" lo que empezó Franco, son los que gobiernan en la mayoría de las comunidades y las encuestas para las generales los ponen por delante con una mayoría muy amplia.
Hay una explicación más simple: los que de verdad manejan aquí el poder, que no lo llegaron a perder, es con esos con quienes están, mientras que allá, los que lo consiguieron tras la caída del socialismo, son esos partidos los que no quieren de vuelta bajo ningún concepto. Escribir la historia a tu gusto, manejar la gran mayoría de medios de comunicación, redes sociales, etc., hacen el resto, y los votos ya vienen solos.
#1 Que cuando te bombardean una y otra vez con los mismos temas al final tragas. Y más si ya estás un poco predispuesto a eso. Y que el independentismo de derechas no se ha ido. Simplemente se ha fragmentado, como ha pasado a nivel nacional con el nacionalismo centralista de derechas. Y que el sistema de circunscripciones les daña al ir separados, tanto a nivel nacional como a nivel catalán.
#1 Pues es muy fácil de explicar dada la extraordinaria difusión de discursos de odio que se está produciendo con el auge de la extrema derecha y la proliferación de organizaciones nazis y fascistas con la convivencia y la complicidad de amplios y poderosos del Estado y de los medios de comunicación del Reino de España.