#3 Por supuesto, inspiran mucha confianza los plásticos que se ponen en los pies para entrar en las zonas de exclusión a las que no se puede acceder. Ahora mismo estoy pensando ir a hacer una barbacoa y revolcarme un rato por el suelo
#3 Una estafa, lo que tendrían que hacer es denunciar.
Fuimos a comer 3 compañeros del curro a un restaurante de Bilbao y nos los dieron así. Pagamos y cuando nos íbamos le dije que esa factura proforma no era válida (no tenía ni qr) y en cuanto le pedí el libro de reclamaciones empezó a generar uno y le dije que no, que el libro.... nos devolvió los 60€ y nos salió gratis, pero aún así insistí con el libro y al final vinieron los municipales y entonces sacó el libro y puse lo que había pasado.
Lo mismo, que esos que fueron que se gastaron 4000e en vino y el mismo tipo de ticket.
#1 efectivamente, además como bien dice #3 el QR te lleva al bar
Por otro lado al lado en el ticket pone negron y se corta , asi que me da a mí que eso no es un "vermut preparado" si no un negroni (menos aún un marianito) y aunque caro no es lo mismo, así que es un poco sensacionalista
#3 Defiende al expresidente Zapatero, no al PSOE, y eso precisamente le honra.
Puedes ser de la oposición y, aun así, ser una oposición inteligente: una que discute las ideas que no comparte, pero que es capaz de apoyar aquellas que sí considera beneficiosas para la ciudadanía, vengan de quien vengan. Solo por eso ya merece mi respeto, aunque no comparta algunas de sus posiciones.
El problema es que en España ser “de la oposición” suele entenderse de forma literal: oponerse a absolutamente todo lo que diga o haga el otro partido.
La inteligencia política, el trabajo por el ciudadano y las responsabilidades que se les suponen a los representantes públicos quedan en segundo plano.
Y, al final, tenemos los políticos que nos merecemos. ¿Cuántas veces nos recuerdan - mi madre lo hace a menudo - que en las cenas de Navidad no se habla de fútbol, religión o política? La razón es clara: muchas personas se comportan como fanáticos de una ideología, una religión o un equipo, y perciben al otro como una amenaza vital.
“Con nosotros o contra nosotros” es la frase que muchos piensan, aunque no siempre la digan. El razonamiento y el respeto, una vez más, quedan a un lado.