OpenAI está llevando a cabo discretamente su propia campaña de aplicación de la ética jurídica, y el objetivo no son los abogados ni los bufetes, sino las cuentas de ChatGPT que se hacen pasar por ellos. Según informa Legal Cheek, OpenAI ha prohibido un grupo de cuentas de ChatGPT vinculadas a bufetes falsos y «abogados» ficticios que llevan a cabo estafas de recuperación de fondos, también conocida como Operación False Witness. El modus operandi es conocido: sitios web pulidos, biografías de abogados convincentes, correos electrónicos con...