#29 Los crios llevan muchos años (ya décadas) entronizados como seres intocables plenipotenciarios. Si los críos de mi generación cogíamos un berrinche, teníamos dos trabajos: tragarnos el NO (que motivó el berrinche), y tragarnos el mismo berrinche. Ahora un crio se pone a llorar y se para el mundo.
Junto a ello (y en parte, fruto de ello), las normas básicas de urbanismo, se han dejado de lado. Y ojo que esto ya empieza a tener frutos más allá de situaciones puntuales. No hay más que ver lo jodidos que están los profesores.
Los críos (y adolescentes) salen de casa y siguen pensando que el resto del mundo está a su servicio.
#21 Sí, es posible que sea un indicador de algo más amplio. Con todo, lo de poner los pies encima de los asientos es algo que se ha normalizado mucho. Empezando en los propios hogares, donde los sofás y sillones se han establecido como elementos centrales de asentamiento. De niño, jamás vi a nadie de casa tener los pies en el sofá (ni siquiera sin zapatos). Ahora es lo más normal del mundo.
No creo que se lo inventen (él, Mayor Oreja y demás). Alguien a quien les conviene creer, les ha debido soltar esta historia y ellos siguen con ella como loritos.
Lo que es realmente revelador, es que no conozco a nadie del Pp y de su entorno, que haya hecho un mínimo ejercicio de autocrítica de la nefasta gestión (des)informativa que hicieron del atentado. Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, Acebes, etc. demostraron una vez más que además de ser unos vendidos incompetentes, toman a los españoles por idiotas.
#5 Hacen lo que saben hacer. Son activistas haciendo cosas de activistas. Seguirán siendo grandes héroes en las facus de sociales y en el mundillo de las ong,s, y mantendrán (con suerte) algún escaño.
Ya se dice desde hace años que faltan ingenieros en Podemos.
#7 Ah, de acuerdo. No había seguido el hilo. Toda la razón y sí a todo lo que dices, con el pero de que muchos actores, con el mismo guion, dudo que hubiesen lidiado con el personaje de forma tan matizadamente brillante como lo hace Bardem.
#4 Bueno, creo que siendo la peli una comedia (crítica), se puede pasar por alto detalles de coherencia de guión así, en beneficio de la "gracia". No estamos ante un culebrón, ni ante una peli de detectives.
Joder, menuda secuencia (aunque hay que haber visto la peli para entenderla, a fondo...).
No voy a entrar en el debate sobre capital-trabajo, herencias, etc. Simplemente destacar que Javier Bardem está que se sale en esta peli. Yo diría que uno de los mejores papeles de su carrera (por mucho que otros puedan haber sido más llamativos y le hayan reportado más fama). Consigue dar vida al personaje de manera que todo tipo de público de diferente o incluso contraria ideología, confirme en él los estereotipos que tiene sobre la figura del "empresario". Ya sean buenos o malos. Pienso, eso sí, que para captar esta peli en profundidad, hay que tener cierta edad, y cierta vida recorrida. Quiero decir con ello, que puede haber mucho joven que la vea y desprecie absolutamente al personaje hasta el nivel del asco, pero que posiblemente si la vuelve a ver dentro de 20 o 30 años, puedan llegar a "comprenderlo" mejor (más allá de simpatizar o no con él).
En fin, me permitiréis la comparación: esta peli le da mil patadas a cualquier Torrente (aunque una se mueva en la sátira, y la otra en el esperpento)
#1 Yo lo veo muy tranquilo. Con los "padrinos" con pasta que tiene detrás, tiene las espaldas más que cubiertas.
De hecho, diría que está más tranquilo incluso de lo que aparenta. Juega el papel de víctima, dado que el proceso condenatorio le va como anillo al dedo: la justicia controlada por el PSOE intenta acabar con él.
Evidentemente no digo que no deba ser condenado. Debe serlo, por supuesto.
El problema es que esta gente (Quiles y los que le sustentan), juegan a otro juego.
Junto a ello (y en parte, fruto de ello), las normas básicas de urbanismo, se han dejado de lado. Y ojo que esto ya empieza a tener frutos más allá de situaciones puntuales. No hay más que ver lo jodidos que están los profesores.
Los críos (y adolescentes) salen de casa y siguen pensando que el resto del mundo está a su servicio.