Curioso tiempo el que nos toca vivir. El imperio no puede decir más claro que su motivación para la guerra es el saqueo, pero siguen sin faltar quienes lo nieguen, incluso entre sus víctimas.
#7 En un tiempo récord, Trump ha dilapidado todo el poder blando de su país, volando por los aires sus alianzas y prestigio. Ahora se ha puesto manos a la obra en rematar su obra destruyendo el poder tradicional: la eficacia militar.
Mi apuesta para la Guerra de Epstein:
- Israel y EE.UU. no consiguen sus objetivos: cambio de régimen, fragmentación de país o eliminación de la capacidad militar de Irán.
- El conflicto no escala, porque China no va a implicarse.
- Se crea una narrativa según la cual Trump ha ganado.
Puede que sea una mala idea, pero tal vez, para evitar polémicas, deberían votar al ganador los miembros del consejo consultivo, que son los que pagan suscripción. De paso, se les da alguna atribución más, para hacerla más atractiva.
Es como la diferencia entre los nazis y los neonazis. Los segundos son una degeneración de los primeros: misma ideología del mal, pero ya prescindiendo de cualquier coherencia.
Esto en una aberración. Y el impuesto al patrimonio debería desaparecer.
Soy partidario de sangrar a los ricos, pero mediante formulas que sean justas y racionales.
Lo más fascinante de todo es que los aranceles siempre han ido vinculados a la izquierda. Ahora los liberales como Trump, defensores del mercado y el libre comercio, dicen exactamente lo contrario. Y, por oposición, ahora resulta que la izquierda ha sido antiaranceles de toda la vida...