Los burdeles o mancebías que proliferaban por la España medieval eran un gran negocio. Las mancebías solían ser uno o varios edificios rodeados por un muro en cuyo interior se podían disfrutar, naturalmente previo pago, de todo tipo de placeres carnales. Además, se hacía bajo el beneplácito de las autoridades (incluso las eclesiásticas) ya que estas hacían las vista gorda de lo que allí sucedía porque preferían tener tan incomodo mercadeo en un sitio restringido y controlado, a que la tentación y la lascivia carnal campara a sus anchas ...
|
etiquetas: mayor , burdel , reino