En estos momentos la reacción es doble. Por una parte, la derecha se levanta agresiva contra la cuarta ola, la del
#MeToo. Invierte la culpa, de modo que sitúa a los hombres como víctimas. Y, en palabras de Milagros Pérez Oliva resignifica el feminismo, es decir, intenta que se vea el movimiento como represor y no como liberador, de ahí, el término feminazis. Por otra parte, la izquierda identitaria disuelve el sujeto político mujer. Convierte la opresión en elección. Habla de la identidad de género
No hay ni una sola mención en el artículo sobre las leyes inconstitucionales que discriminan a los hombres.
PERO QUÉ PORQUERÍA.
Y claro ... Los jóvenes no tragan con ello... Ni nadie que tenga dos dedos de frente...
Peeeeeroooo, la solución de la tipa ésta es, claro, más dinero en educación para adoctrinar...
La han cagado y mucho... Se les fue la olla tremendamente, se emborracharon de poder y han perdido toda credibilidad....
Muchos lo afirman, todos los piensan...
Como que siempre es un hombre la víctima. Se trata esto del meetoo en escoger a un hombre e ir a por él, recogiendo los testimonios de toda mujer que nunca haya tenido contacto con él para ver de qué se le puede acusar. Luego se presentan todas las acusaciones a la vez, normalmente sin ni una sola prueba, por lo que dichas acusaciones no tienen ninguna necesidad de ser ciertas.
Supongo que el objetivo es la extorsión, porque siempre se va contra un hombre que tiene dinero. Esto, siempre. Pero en no pocos casos la víctima se niega a ser extorsionado y monta una lucha legal, como por ejemplo lo que acaba de hacer el Julio Iglesias.