[C&P] El arquitecto, creyéndose más listo que el cliente, se siente en la obligación de darle "liebre por gato": a pesar de que un cliente, por la razón que sea, pida una porquería (gato), se las ingenia para colocarle un producto de auténtica calidad (liebre).
|
etiquetas: clientes , pacientes , arquitecto , ética , estafa