Viña Casanueva inició el experimento de sumergir botellas de vino en un cofre de madera a 20 metros por debajo de las aguas del Océano Pacífico dejando sumergido el “botín” para que el vino madurara. Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que el vino embotellado tras un año de inmersión tenía un “mayor nivel carbónico y un interesante toque marino”
|
etiquetas: bodega , oceano