Durante unos meses, la pieza fue presentada como uno de esos objetos que regresan a su patria herida después de atravesar la noche del siglo XX. Un mosaico romano con escena íntima, robado por un capitán de la Wehrmacht en Italia entre 1943 y 1944, entregado luego como regalo en Alemania y finalmente restituido al Estado italiano por los herederos del último propietario. La historia, en apariencia, encajaba bien con Pompeya: un objeto refinado, un tema doméstico, una cronología que se mueve entre mediados del siglo I a. C. y el siglo I d. C.,..
|
etiquetas: las marcas , pompeya , mosaico