Hubo un tiempo en que Eurovisión podía contemplarse con esa mezcla de ironía, ternura y resaca sentimental con que se mira un artefacto viejo, algo ridículo y sin embargo entrañable, una feria anual del mal gusto continental que, precisamente porque nunca pretendió ser alta cultura, porque se alimentaba de lentejuelas, jurados dudosos, baladas de dermatología emocional y patrioterismo de confeti, conservaba una cierta inocencia de mercadillo.
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Como pierde el "visión" y cuesta enlazarlo con Eurovisión es mejor decir las dos palabras como respuesta a "¿Vas a verlo?":
"Eurovisión, Genocisión"
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Haced un experimento: buscad el vídeo de la canción de este año de Israel en Youtube. Haced un comentario que no sea entusiasta, no hace falta decir algo malo, basta con "Creo que está bien pero hay mejores canciones este año". En menos de un minuto tendréis un comentario ridiculizandoos o metiéndose con cualquier cosa que haya podido deducir de vuestro avatar o nacionalidad. El… » ver todo el comentario
A un sionista toxicómano y pobre... en el barrio le llamaríamos el yonki poor.
Parece que a los gays les mola, pues que lo paguen ellos